Claro, serán 40 equipos que se enfrentarán en un mismo torneo en la temporada 2012/2013. Eso implica una mayor cantidad de efectivos policiales por nuevos "clásicos barriales" que volverán a verse las caras. Repasemos: Boca - River; Independiente - Racing; San Lorenzo - Huracán; Central - Newell's; Gimnasia - Estudiantes; Vélez - Ferro; Unión - Colón; Banfield - Lanús; Belgrano - Instituto. Sumando algunos nuevos inventados en estos últimos años.
Así será el nuevo torneo. Unificando la Primera División con el Nacional B, donde se armarán 5 grupos con 8 equipos. Cada uno será encabezado por un equipo "grande". Los 4 primeros de cada uno disputarán un certámen para definir al campeón, mientras que los otros 4 se sacarán chispas para entrar a la Copa Sudamericana y a su vez por no descender a la Primera B Metropolitana. Habrá 4 descensos directos y 4 ascensos. Subirán 2 de la Primera B y 2 del Torneo Argentino A.
Pero a prestar suma atención porque se chocan "pros y contras"...
Lógicamente que será un certámen más federal. Con clubes de Capital Federal, Pcia. de Buenos Aires, Santa Fé, Córdoba, Rosario, Puerto Madryn, San Juan, Mendoza, Mar del Plata, Tucumán, Comodoro Rivadavia, Paraná, Corrientes, Jujuy, Rafaela. Apoyo esa medida.
Esto es así, con las cartas sobre la mesa podemos leer un pintoresco panorama. River Plate, primerizo descendido al Nacional, se asegura solamente permanecer una temporada en esa división. Le hubiesen avisado antes a Passarella así no gastaba tanto en armar un plantel algo más competitivo. A su vez, de este modo también se ven favorecidos San Lorenzo, Boca Juniors y Racing Club, ya que estarían en serios problemas el año próximo a la hora de mantener la categoría.
Pero también seamos realistas que va a estar atrapante, raro, curioso y novedoso que se jueguen partidos que nunca nos hubiésemos imaginado ver. No hace falta dar ejemplos...
Igualmente, como dice el anillo de Julio Grondona, "Todo Pasa", así que veremos cuánto les dura esta "ingeniosa" idea a los titiriteros de nuestro fútbol argentino.
lunes, 25 de julio de 2011
lunes, 18 de julio de 2011
Sin ritmo y con decepción
Frustración. Fracaso. Desilusión. Presión. Miedo. Tolerancia. Intolerancia. Tristeza.
Estas son algunas de las palabras que se leyeron y oyeron durante la corta estadía de la Selección Argentina en la Copa América.
¿Y alegría? Esa por ahora no figura. Hace rato los que visten la albiceleste no pueden hacer sonreír a su público. Ni hablar de identificación...
¿Cómo puedo pretender que el hincha argentino se identifique con los colores más hermosos, si ése es más meloso por los colores de su club? Y pensar que muchos de estos individuos son los que también le recriminan al mejor jugador del mundo que no canta el himno...Ay Dios! Él quizá sea el único que se salve en este breve texto.
Desde el "vamos" que hubo una mala elección de players para disputar el certámen. Un arquero como Juan Pablo Carrizo que no estaba en su mejor momento, dejando de lado a otros del mismo puesto que sí lo estaban como Sebastián Peratta y Marcelo Barovero. Defensores con poco rodaje, ya sea juntos o en sus clubes. Caso Gabriel Milito. Citación de 5 números 5: Gago, Mascherano, Banega, Biglia y Cambiasso. Para finalizar no hay que olvidarse de la zona de ataque, donde se sigue convocando a un tipo como Diego Milito que no es un jugador para vestir la camiseta Argentina. Las cosas como son de una buena vez. La del Inter le queda mejor. Se requiere un recambio urgente de futbolistas que definitivamente cumplieron un ciclo de puros fracasos. Por otra parte, ¿Al jugador del pueblo se lo comió el personaje? Es probable. Puede que se haya relajado. Todos esperábamos mucho más de él por como se lo pidió para la Copa.
Párrafo aparte para Lionel Messi, Sergio Aguero y Gonzalo Higuaín. Realmente se merecen estar apartados, en otras líneas. La Pulga era el único que agarraba la pelotita y se le caía una idea para encarar o meter pases brillantes, de billar. El Kun con mucha fuerza, destreza y buenas definiciones logró ser el máximo artillero sin jugar todos los partidos desde el arranque. Por último, el Pipita demostró tener gran dominio del balón con ambos perfiles y que no es el clásico 9 de área torpe y tosco. Bien por ellos.
Sin plantar una bandera hago el siguiente interrogante: ¿Hay mucha diferencia entre el nivel de juego de esta Selección y la que era comandada por Diego Maradona? Es probable que no. Pero El 10 siempre va a estar en el ojo de la tormenta, siempre será señalado con mayor facilidad. De hecho, si vamos al caso ninguno de los dos han logrado grandes palmarés como entrenadores. Y ambos han armado un "Seleccionado Local" que poco tuvo de positivo.
Otra batalla perdida y van...Mientras ellos seguirán "preparándose para lo que se viene". Ese cassette que ya estamos cansados de escuchar. Más ritmo, muchachos. Ponele Play y que no pare de sonar de una buena vez.
Llamado a la solidaridad. POR FAVOR que el himno se haga sonar en su verión original. Basta de improvisados queriendo marcarle su estilo al Himno Nacional Argentino.
Estas son algunas de las palabras que se leyeron y oyeron durante la corta estadía de la Selección Argentina en la Copa América.
¿Y alegría? Esa por ahora no figura. Hace rato los que visten la albiceleste no pueden hacer sonreír a su público. Ni hablar de identificación...
¿Cómo puedo pretender que el hincha argentino se identifique con los colores más hermosos, si ése es más meloso por los colores de su club? Y pensar que muchos de estos individuos son los que también le recriminan al mejor jugador del mundo que no canta el himno...Ay Dios! Él quizá sea el único que se salve en este breve texto.
Desde el "vamos" que hubo una mala elección de players para disputar el certámen. Un arquero como Juan Pablo Carrizo que no estaba en su mejor momento, dejando de lado a otros del mismo puesto que sí lo estaban como Sebastián Peratta y Marcelo Barovero. Defensores con poco rodaje, ya sea juntos o en sus clubes. Caso Gabriel Milito. Citación de 5 números 5: Gago, Mascherano, Banega, Biglia y Cambiasso. Para finalizar no hay que olvidarse de la zona de ataque, donde se sigue convocando a un tipo como Diego Milito que no es un jugador para vestir la camiseta Argentina. Las cosas como son de una buena vez. La del Inter le queda mejor. Se requiere un recambio urgente de futbolistas que definitivamente cumplieron un ciclo de puros fracasos. Por otra parte, ¿Al jugador del pueblo se lo comió el personaje? Es probable. Puede que se haya relajado. Todos esperábamos mucho más de él por como se lo pidió para la Copa.
Párrafo aparte para Lionel Messi, Sergio Aguero y Gonzalo Higuaín. Realmente se merecen estar apartados, en otras líneas. La Pulga era el único que agarraba la pelotita y se le caía una idea para encarar o meter pases brillantes, de billar. El Kun con mucha fuerza, destreza y buenas definiciones logró ser el máximo artillero sin jugar todos los partidos desde el arranque. Por último, el Pipita demostró tener gran dominio del balón con ambos perfiles y que no es el clásico 9 de área torpe y tosco. Bien por ellos.
Sin plantar una bandera hago el siguiente interrogante: ¿Hay mucha diferencia entre el nivel de juego de esta Selección y la que era comandada por Diego Maradona? Es probable que no. Pero El 10 siempre va a estar en el ojo de la tormenta, siempre será señalado con mayor facilidad. De hecho, si vamos al caso ninguno de los dos han logrado grandes palmarés como entrenadores. Y ambos han armado un "Seleccionado Local" que poco tuvo de positivo.
Otra batalla perdida y van...Mientras ellos seguirán "preparándose para lo que se viene". Ese cassette que ya estamos cansados de escuchar. Más ritmo, muchachos. Ponele Play y que no pare de sonar de una buena vez.
Llamado a la solidaridad. POR FAVOR que el himno se haga sonar en su verión original. Basta de improvisados queriendo marcarle su estilo al Himno Nacional Argentino.
martes, 12 de julio de 2011
Diferentes personas distintas
Muchas veces me he preguntado ¿Qué es la felicidad?. La respuesta no la hallo en un simple texto ni en las "sabias" palabras de algún individuo. Cada ser experimenta su propia felicidad, su propia manera de encarar su vida y sobrellevar las diversas cruces que tocan cargar durante el camino.
A lo largo de la vida nos chocamos con infinidades de situaciones que resolvemos según nuestro libre albedrío. No obstante en otros momentos es muy probable que nos llegue el tiempo de decidir pensando en el otro, en aquella persona que nos acompaña día a día y nos llena de felicidad.
Tampoco se debe descartar que la palabra dinero se utilice como un sinónimo. Es cierto, ayuda y mucho en este mundo material, en el que me incluyo. Pero no me incluyo en los que predican la felicidad a través de un montoncito de billetes.
Están también los que se refugian en ver salir el sol todas las mañanas y se regocijan de Ser, el Estar por algo que quizás nunca se descubra. Pero ese interrogante, que nos visita muy seguido, nos incita a estar con una hermosa mueca al abrir los ojos y al desperezarnos.
En conclusión, Felicidad es simplemente vivir en armonía con uno mismo. Cada uno construye su propia vida, por ende, su propia felicidad.
A lo largo de la vida nos chocamos con infinidades de situaciones que resolvemos según nuestro libre albedrío. No obstante en otros momentos es muy probable que nos llegue el tiempo de decidir pensando en el otro, en aquella persona que nos acompaña día a día y nos llena de felicidad.
Tampoco se debe descartar que la palabra dinero se utilice como un sinónimo. Es cierto, ayuda y mucho en este mundo material, en el que me incluyo. Pero no me incluyo en los que predican la felicidad a través de un montoncito de billetes.
Están también los que se refugian en ver salir el sol todas las mañanas y se regocijan de Ser, el Estar por algo que quizás nunca se descubra. Pero ese interrogante, que nos visita muy seguido, nos incita a estar con una hermosa mueca al abrir los ojos y al desperezarnos.
En conclusión, Felicidad es simplemente vivir en armonía con uno mismo. Cada uno construye su propia vida, por ende, su propia felicidad.
lunes, 4 de julio de 2011
Lío en el debut
Algo pasa. Pero a la vez no pasa nada.
¿Qué quiero decir con esto? Justamente eso. No puede ser que no suceda nada cada vez que la Argentina se enfrenta a un equipo (en los papeles inferior) en un encuentro por los puntos. Es cierto que años atrás el fútbol estaba todo más desparejo, quizás un Argentina - Bolivia finalizaba 4 a 0 a nuestro favor. Hoy en día no sólo que cuesta vencerlo sino que también existe la posibilidad de que el resultado se de a la inversa, si no recordemos el doloroso 1-6 en La Paz por las Eliminatorias pasadas.
El 10 en la espalda es comandado por el mejor jugador del mundo (aunque para la FIFA sea Diego Forlán, según el último Mundial), Lionel Messi. Claro que un futbolista no puede contra 11 rivales (existen excepciones) pero además de su presencia contamos con players de alto calibre y eso nos deja un sabor amargo más pronunciado. Lio hizo un buen partido el viernes ante Bolivia, es posible que su posición en la cancha estuvo algo retrasada, pero vive dejando 2 ó 3 enemigos tras su paso y todos lo ven como algo normal, no se resaltan tales movimientos.
Dejaré todo en la idea que el equipo podrá dar más. Que el frío empate 1 a 1 ante Bolivia fue producto del nerviosismo del debut y del planteo cerrado de ellos. Confío que ante Colombia (quienes probablemente salgan a jugar de igual a igual y conviene) a los Messi, a los Tévez, a los Lavezzi, a los Banega, las jugadas se les escapen de sus galeras y exploten más ideas en sus cabezas cuando pisen el verde césped del Brigadier López el miércoles por la noche.
¿Qué quiero decir con esto? Justamente eso. No puede ser que no suceda nada cada vez que la Argentina se enfrenta a un equipo (en los papeles inferior) en un encuentro por los puntos. Es cierto que años atrás el fútbol estaba todo más desparejo, quizás un Argentina - Bolivia finalizaba 4 a 0 a nuestro favor. Hoy en día no sólo que cuesta vencerlo sino que también existe la posibilidad de que el resultado se de a la inversa, si no recordemos el doloroso 1-6 en La Paz por las Eliminatorias pasadas.
El 10 en la espalda es comandado por el mejor jugador del mundo (aunque para la FIFA sea Diego Forlán, según el último Mundial), Lionel Messi. Claro que un futbolista no puede contra 11 rivales (existen excepciones) pero además de su presencia contamos con players de alto calibre y eso nos deja un sabor amargo más pronunciado. Lio hizo un buen partido el viernes ante Bolivia, es posible que su posición en la cancha estuvo algo retrasada, pero vive dejando 2 ó 3 enemigos tras su paso y todos lo ven como algo normal, no se resaltan tales movimientos.
Dejaré todo en la idea que el equipo podrá dar más. Que el frío empate 1 a 1 ante Bolivia fue producto del nerviosismo del debut y del planteo cerrado de ellos. Confío que ante Colombia (quienes probablemente salgan a jugar de igual a igual y conviene) a los Messi, a los Tévez, a los Lavezzi, a los Banega, las jugadas se les escapen de sus galeras y exploten más ideas en sus cabezas cuando pisen el verde césped del Brigadier López el miércoles por la noche.
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