jueves, 11 de agosto de 2011

Sueños de mendigo

Uno anhela siempre conseguir los objetivos que se propone en su vida, pero durante ese camino vital aparecen obstáculos posibles de superar. Digo posibles porque para alguien que busca y busca, luego obtiene.

Rara es la relación que existe entre los sueños, como ideas que rondan en nuestra cabeza mientras dormimos, y las metas, como antes mencioné, que deseamos alcanzar. Es por eso que haré referencia a sueños por un lado y anhelos por otro.

Se dice que lo que soñamos no llega a cumplirse, más bien, se da todo lo contrario. También se dice que cuando perdemos la vida en un sueño significa que se nos alarga. En fin, estoy entrando en un terreno que debería ocuparse algún experto en Mitos Urbanos.

Eso que me propuse como meta, logro u objetivo es algo completamente distinto. Es algo que lleva su tiempo y se transita en el día a día, son momentos reales. Le temo a los sueños porque son simbolizaciones que no veo, son ilusiones. Los anhelos se ubican en la vereda de enfrente, ya que ocurren en primera persona.

Para concluir, vale mentalizarse y anhelar sin miedos, sin trabas. Es todo gratis en ése mundo, pero a la vez todo tiene su precio y su sacrificio. Es una contradicción, claro que sí. El tema es que no tiene valor material, sino un costo que se mide más por la fuerza de voluntad de cada uno.

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