Suena casi utópico que hace 13 años Vicentico, cantante de Los Fabulosos Cadillacs y reconocido hincha de San Lorenzo, escriba una canción que usé como título de la publicación de hoy. Así está el Ciclón hoy: CONDENADO. Pero cuidado, aún no está muerto. Es un lugar común pero la esperanza es lo último que se pierde y así será, a esperar.
Escribir desde el dolor, desde la tristeza, muchas veces es lo más fiel que hay porque uno abre su corazón y muestra sus sentimientos a flor de piel. Estoy muy dolido por el presente del club que amo, nunca lo vi así en ningún aspecto, tan devastado futbolísticamente e institucionalmente.
El sufrimiento, que todavía va a seguir mínimo por un fin de semana más, ya quiero que termine, es una agonía muy dura. Es como cuando uno cursa en la facultad y sabe que tiene una semana llena de exámenes, de parciales, y desea que pasen esos días sea el resultado final que sea. Esto es tal cual.
Sufro por los colores y por los que vivieron esto hace 30 años atrás, por ejemplo mi viejo. Quien me hizo Cuervo y me enseñó la pasión que hay que tenerle al azul y al rojo conjuntamente. Él debe estar reviviendo todo eso y lo siente, quizá, más que yo. Sufro por vos, viejo también. Pero así y todo te agradezco haberme hecho tan Sanlorencista como vos.
El campeón está muy golpeado y algunos que están debajo del ring quieren tirar la toalla antes de tiempo, pero él mira con sus ojos muy hinchados, su pómulo cortado y con un leve movimiento de cabeza les dice que sigue con vida, que va a esperar un round más e ir en busca del milagro.
Lo tienen contra las cuerdas, casi condenado, casi dije...
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