martes, 2 de agosto de 2011

Música que endulza mis oídos

Suele pasarme, olvido lo que importa más, dice un Pelado por ahí. Pero sinceramente si hay algo que nunca me olvido es de escuchar música en algún momento del día. Manejando, en el trabajo, en el colectivo, antes de dormir, relajando en casa. Siempre viene bien poner un rato de Play y que ruede el CD...

Personalmente me hace muy bien acompañarme con una banda según el momento anímico que estoy atravsando. Es decir, si estoy bajón prefiero escuchar Las Pelotas y si estoy con mucha energía me vuelco hacia Pampa Yakuza. No me gusta romper el estado, prefiero que la música lo siga paralelamente.

Nunca voy a olvidarme aquél primer recital de rock que fuí a ver de la mano de mi hermano, Matías. Promediaba el año 1999, yo con tan solo 14 años estaba a punto de vivir todo un acontecimiento. Ver a Los Piojos en el mítico e histórico Estadio Obras Sanitarias, justo cuando cumplían 10 años como grupo. Ni sabía cómo tenía que ir vestido. Me estaba enpilchando mucho, y en eso mi hermano me dice "ponete más croto que vamos a un recital de rock, no a un cumpleaños de 15". Cerraba todo perfecto porque aquella noche fría, por cierto, apareció de sorpresa el más grande de todos los tiempos: Diego Armando Maradona. Además de eso sucedió algo raro. Antes de que la banda salga a escena me quedé helado viendo como un muchacho encendía un cigarrillo distinto a los que estaba acostumbrado a ver y que cuando pitaba dejaba un aroma algo dulzón...

Cómo olvidar mi época de músico! Tocando 7 años con Esquinados disfruté mucho la música. Ensayando (aunque después no me gustaba tanto), preparando las fechas, saliendo a volantear y a pegar afiches, vendiendo entradas, dando notas y tantos otros momentos extra musicales que hacían que todo sea mágico. Lindas previas con amigos antes de salir a rockear y sentirse una Estrella de Rock por tan solo unas horas. Hasta una gira por la Costa Atlántica tocando 15 días seguidos. Trabajando, claro.

Lamentablemente la música me hizo pasar el momento más trágico de mi vida y que no voy a olvidarme JAMÁS. Como tampoco me gustaría que se olvide la sociedad.

Es paradójico. Las notas musicales estuvieron y están en mi vida cotidiana, en momentos malos y buenos, pero siempre acompañando y marcando etapas. Como dice Nietzsche "Sin la música la vida sería un error" , tan simple como eso.

2 comentarios:

  1. Brindo por eso! Muy bueno recordar ese primer recital juntos. Saludos!
    Pala
    (8)

    ResponderEliminar
  2. Siempre es lindo recordar, sobre todo cuando nos dejan sensaciones inexplicables, algunas lindas. Otras con dolores eternos.Pero son momentos que se pasan y aunque no se olviden uno aprende a vivir con esa marquita.
    Un grande la frase de Nietzsche, pocos autores me conmueven como él. Pero ahora poné PR.. empezá a agitar. God save the rock y al pelado ( que sea eterno) Y falta poco para Junín...........!

    ResponderEliminar